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Historia de Illora

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«El ojo derecho de Granada»: así se llamó a Ílorra, una privilegiada fortaleza asentada en un refajo de la Sierra de Parapanda y asomada a la Vega del Genil. Plinio la menciona como Ilurco; pero fueron los suevos, visigodos y árabes, los nazaríes en especial, quienes hicieron la potente fortaleza en torno a la cual fue cuajando el pueblo.

Si en los alrededores proliferan los hallazgos prehistóricos, en el casco urbano se han descubierto los restos de unas termas romanas que desvelan los antecedentes de una localidad consolidada en época musulmana. Sus noticias se remontan a los siglos X y XI, cuando Al-Udri la cita con el nombre de Illywra al referirse a la provincia de Elvira. Ubicada cerca de varios pasos entre el norte y la Vega, a partir del siglo XIII se convirtió en uno de los principales baluartes de la frontera nazarí, en primera línea tras la caída de Alcalá la Real en 1341. Illywra reforzó en esos tiempos su fisonomía de villa fortificada con castillo, recinto amurallado y arrabales, mereciendo el sobrenombre de «ojo derecho de Granada» por su importancia como enclave defensivo. Protagonista de incesantes hechos de armas, fue conquistada por los Reyes Católicos en la primavera de 1486.

Con motivo de esta conquista, el cronista Hernando del Pulgar la describe con las siguientes palabras: «Esta villa está puesta en un valle donde hay una vega muy extendida, y en aquel valle está una peña alta que señorea todo el circuito; y en lo alto de aquella peña está fundada la villa, de fuertes torres e muros…». Después de sitiarla y atacar los arrabales, el cañoneo de dieciocho lombardas decidió la capitulación de los musulmanes, que salieron camino de Granada. Su primer alcaide fue Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, del que se conservan los restos de su mansión con su escudo de armas en la fachada.

En su nueva etapa, Íllora fue una de las siete villas que servían de granero y despensa de la capital. Poco a poco, mientras el cerro de la villa se despoblaba, crecía a sus pies el núcleo de la localidad actual, en torno a la plaza y la iglesia.

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