Newsletter
Email:
Principal | Deportes | Noticias | Historia, patrimonio y pasión en la Semana Santa de Íllora

Historia, patrimonio y pasión en la Semana Santa de Íllora

TamaÒo de la fuente: Decrease font Enlarge font
image

Al viajero le esperan gratas sorpresas en la falda de la Sierra de Parapanda por primavera, la luna llena ilumina la peña que alberga el Castillo, los vecinos salen a la calle acompañando al Cristo de la Veracruz y a la Virgen de los Dolores y el olor a incienso y cera quemada es tan intenso que embriaga los sentidos.

Durante la Semana Santa las calles de Íllora se llenan de orgullo y pasión. Se crea una hermosa atmósfera que une en un mismo sentimiento a todo un pueblo. Unas calles que se convierten por unos días en una hermosa galería de arte al aire libre, un singular espacio escénico que combina la fe y el fervor, con la cultura y la tradición de un pueblo característicamente andaluz.

Los hombres y mujeres que componen las diferentes Cofradías se entregan en una bella tarea; la de recrear la pasión de Cristo y continuar con una tradición heredada durante siglos. La Semana Santa de Íllora es el reflejo de un pueblo muy peculiar; gentes hospitalarias que engalanan casas y calles para recibir a los visitantes. Un pueblo en el que sus vecinos tienen como valor primordial la participación popular. Íllora es un buen escenario para los diferentes pasos de las cofradías, un contexto histórico y patrimonial que resalta a modo de espacio escénico cada procesión.

 Desde el gobierno municipal se está trabajando, en colaboración con las diferentes Cofradías, para hacer más grande la Semana Santa ilurquense. La Concejalía de Turismo elabora una Guía para dar a conocer recorridos, horarios y las diferentes vicisitudes de las Cofradías locales, y participa activamente en la promoción de este acontecimiento anual.

 El alcalde, Francisco Domene, expresa ese apoyo afirmando que “estamos convencidos de que con el trabajo y la suma de voluntades de cofradías, parroquia, instituciones y todos los hombres y mujeres que protagonizan la Semana Grande, podemos conseguir que nuestra Semana Santa se consolide como una de las principales de la provincia. Tenemos los elementos necesarios para que así sea; un casco histórico lleno de encanto, una iglesia monumental, y sobre todo, el trabajo y la entrega de las cofradías que hacen un gran esfuerzo para seguir creciendo, aumentado la vistosidad de las procesiones y haciendo cada vez más participes a los vecinos y vecinas de Íllora.”

Domene, que es costalero del Cristo de la Veracruz, considera que “la Semana Santa de Íllora es emoción por la voz desgarrada y melódica de nuestro paisano Evangelino Fernández cantando una saeta, es admiración ante la salida del Nazareno por la puerta de La Encarnación, y es disfrute de los sentidos con el vaivén armonioso de los pasos, los acordes de la Banda Música y el olor a incienso y cera quemada.”

 

Pero también es contemplación estética y tiene un importante componente turístico, al menos así lo considera Juan Francisco Santaella, Concejal de Turismo del ayuntamiento de Íllora, “esto supone que sea un elemento más de desarrollo para nuestro municipio. Contamos con más de cuatrocientas plazas hoteleras, la mayoría de turismo rural, por tanto, son muchos los visitantes que pueden disfrutar de las excelencias de nuestro pueblo, de nuestro patrimonio natural, monumental y cultural.”

Patrimonio

El casco antiguo de Íllora está construido en torno a las dos edificaciones más representativas del pueblo: el Castillo y la iglesia de la Encarnación. Sus calles, de trazado un tanto irregular y anárquico, son empinadas, curvadas y estrechas. El mejor consejo es 'perderse' por las calles de la parte vieja y pasear con ánimo de curiosidad turística y cultural. El disfrute está garantizado, en el paseo el viajero descubrirá una tahona que aún funciona con horno de leña y en la que se elaboran las singulares y deliciosas tortas de manteca de Íllora, escondidos bares donde saciar la sed y degustar la gastronomía local o rincones con hermosas vistas al Castillo con Sierra Nevada al fondo.

El emblema patrimonial es la Iglesia de la Encarnación, obra de Diego de Siloé, se levantó en 1541 sobre terreno probablemente ocupado por una mezquita primero y por una iglesia mudéjar después. Está situada apenas a cien metros del Castillo árabe, una fortaleza que data del periodo califal (siglos IX-X), aunque posteriormente ha sufrido grandes modificaciones y ampliaciones. Su situación es plenamente estratégica, en el lugar más elevado del gran peñón que domina el pueblo. La importancia de su fortificación y su ubicación geográfica le llevaron a ser considerado el “ojo derecho“ del reino nazarí de Granada. Actualmente está en proceso de rehabilitación y para visitarlo hay que contactar con la Concejalía de Turismo que organiza visitas guiadas.

Adicionar a: Add to your del.icio.us del.icio.us | Digg this story Digg

Comentarios (0 Publicado):

Envie sus comentarios comment

Por favor ingrese el codigo de la imagen:

  • email Email a un amigo
  • print Imprimir version
  • Plain text Texto plano
Tags
No hay tags para este articulo
Rate el articulo
0