Fama ... ¡y a bailar!
La cocina de “El Cheff Essieri
Ceno suave. Como los guiris. Bocadillo de carne mechada y café con leche (grande y muy caliente; súper caliente). El ordenador encendido y esperándome. Yo esperando la primavera. Ella que se resiste a sí misma y no quiere venir para quedarse.No cojo ni papel ni lápiz y comienzo por fin mi tercer artículo:
Fama ¡a bailar!
Prácticamente van a coincidir la salida de éste periódico y la final del concurso televisivo Fama… y a bailar! Que se emite por las tardes en canal cuatro y presenta la archiconocida Paula Vázquez (Pauliña do Férrol).
Lleva unos cuatro meses en antena y como me imagino la mayoría de ustedes lo conocen. Inspirado en la película “Fame”, una película importante en cierta manera, dirigida en 1980 por Alan Parker y protagonizada entre otros por Irene Cara, en la que se relata la vida de un grupo de alumnos en una escuela de arte en Nueva York.
Pues la presente edición ha llegado a su fin. Sendas finales en categorías parejas e individual tuvieron luagr el 28 y 29 de abril, en la Plaza de Toros La Cubierta de Leganés con capacidad para nueve mil espectadores y por supuesto en prime time. El programa ha funcionado muy bien en cuanto audiencia en su franja horaria. ¡Enhorabuena danzarines del mundo y alrededores!
Jóvenes que aman la danza. Que disfrutan bailando. Jóvenes de diferentes sitios, de diferentes países, estilos, cultura, formación o posición social. Todos sometidos a las normas que exige el formato del programa. Se trata digamos de un centro de alto rendimiento. Una verdadera buena oportunidad para los aspirantes a “bailarines”. Con un único ganador cuyo premio es una beca para seguir su formación artística con los mejores maestros en Los Ángeles (California).
Parece mentira el cambio que pegaron en nada de tiempo. Ha sido una evolución magnífica; tanto artística, como personalmente.
El espíritu de sacrificio, la importancia de la disciplina, el valor de la amistad y el compañerismo. Lo bueno de la sinceridad, la recompensa tras la lucha diaria. Lo reconfortante de la humildad como generadora de cariño. Lo ventajoso de aprender a escuchar. Lo imprescindible que es el meterle ganas a la vida. Aquí se enseñaron muchas cosas; y se aprendieron otras tantas.
Muy buen equipo de profesores. Mucha buena “énergy” remontando a los susodichos estudiantes como cometas de camino hacia el futuro.
Por fin podré contar: “hubo un día que un programa me gustó…”
¡A cuidarse amigos!
www.myspace.com/elcheffessieri
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