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VECINOS DE ALOMARTES E ÍLLORA EN CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZIS DURANTE LA II GUERRA MUNDIAL

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image La cantera de granito de Mauthausen. Casi todos los españoles recluidos en Mauthausen fueron obligados a trabajar en una enorme cantera. La piedra extraída se utilizaba para construir los edificios de los oficiales o para pavimentar las calles de Linz y V

Artículo de investigación de Miguel Angel Espejo

Además de los republicanos españoles que sufrieron persecución en España con el sistema represivo e institucionalizado desde la aprobación de la Ley de Responsabilidades Políticas, la mayor barbarie cometida contra miles de españoles fue su internamiento en campos de concentración nazis con la más absoluta pasividad del Gobierno franquista. Por desgracia, dentro de los fatídicos nombres y números de los republicanos españoles, había cinco vecinos de nuestro Municipio. Dos eran de Alomartes: Rafael López Párrizas y Alfredo Martín Castelar; y los otros tres, de Íllora: Juan Amigo Núñez, Francisco Marfil Crespo y Salvador Verdejo Lorca. Cuatro fallecieron fruto de unas condiciones de vida y de trabajo, buscadas de propósito para una cruel agonía y muerte. Solo uno, Salvador Verdejo Lorca, sería liberado por las tropas aliadas el 5 de mayo de 1945.

                Este es un dato, pienso que totalmente desconocido para la inmensa mayoría de nuestros vecinos y que su conocimiento debe ser motivo de permanente recuerdo del horror vivido por todos los represaliados y el dolor de sus familias en un homenaje sencillo que se pretende en este artículo, pero que sin duda debe tener reflejo en un reconocimiento público merecido, justo e imprescindible.

                Cómo llegaron los republicanos a Francia y su paso a campos de concentración:

Durante el mes de enero de 1939 un contingente numeroso de republicanos españoles, intimidados ante el avance franquista, se dirigían hacia la frontera francesa. Entre el 26 de enero -a un día de la caída de Barcelona- y el 9 de febrero -cuando los nacionalistas cerraron definitivamente la frontera catalana-, más de 500.000 españoles, primero civiles y militares heridos y luego los soldados republicanos, pasaron por la aduana de Perthus. El primer “centro especial” destinado al internamiento de refugiados fue instalado por decreto el 21 de enero de 1939 en Rieucros cerca de Mende (Lozère). En poco tiempo esta “asignación de residencia” devendría en “internación administrativa”. Poco después, entre marzo y abril de 1939 se emplazan seis centros en las periferias de los Pirineos Orientales para el internamiento de milicianos: en Bram (Aude) reservado a los ancianos; Agde (Hérault) y Riversaltes (Pirineos-Orientales) destinado a los catalanes; Sepfonds (Tarn-et-Garonne) y Le Vernet (Ariège) para los obreros y Gurs (Basses Pyrénées). Estos dos últimos centros fueron los campos franceses más importantes y funcionaron hasta 1944.

El gobierno francés, otorgó el derecho de asilo acompañado de un compromiso de prestaciones de trabajo, dictándose un Decreto-ley de 12 de abril de 1939, fijando las obligaciones de los extranjeros considerados como refugiados o sin nacionalidad, y declarando a los hombres entre 20 y 48 años obligados a proporcionar, en tiempos de paz prestaciones de una duración igual a la del servicio militar francés. Los apátridas, los refugiados políticos, los polacos y los checoslovacos que no habían sido movilizados por sus autoridades nacionales, podían ser objeto de requerimiento, al igual que los franceses.

A los españoles se les ofrecieron cuatro opciones: ser contratados a título individual por patronos agrícolas o industriales, integrarse en Compañías de Trabajadores Extranjeros C.T.E., alistarse en la Legión Extranjera o en los Batallones de Marcha de Voluntarios Extranjeros, unidades militares con mandos franceses, contratados por el tiempo que durase la guerra.

Unos 50.000 españoles fueron adscritos a las Compañías de Trabajadores, generalmente empleados en la construcción de fortificaciones, carreteras, puentes, presas, fábricas de carbón, talas de árboles, etc. Mandados por oficiales franceses y suboficiales españoles, alrededor de 12.000 de ellos fueron enviados al Norte para reforzar las defensas francesas en la línea Maginot, y al "Primer Frente" y unos 30.000 a la zona comprendida entre la línea Maginot y el Loira. Otros 5.000 se encuadraron en los Batallones de Marcha. En los campos quedaron los hombres mayores, los enfermos, los mutilados y aquellos considerados peligrosos por su activismo político.

En los primeros días de junio de 1940 el ejército alemán deshizo las líneas defensivas francesas y avanzó hacia París. El avance de los alemanes sorprendió a estos republicanos españoles, los primeros que recibieron el impacto de la Wehrmacht cuando las defensas francesas fueron desbordadas en Sedan el 14 de mayo de 1940. Muchos de los españoles que se dedicaron al trabajo de fortificación se vieron transformados en soldados al avanzar el ejército alemán. Por su condición de obreros, no contaban con el estatuto de prisioneros de guerra. Cuando cayeron presos, los alemanes se negaron a reconocerles su condición de militares y como “prisioneros políticos” fueron deportados a Mauthausen o a sus dependencias.

El Gobierno de Reynaud abandonó la capital el 10 de junio de 1940 y dimitió. El nuevo gobierno francés, dirigido por Petain solicitó un armisticio.

Francia quedó dividida en dos zonas: la costa atlántica y del Canal de la Mancha junto con gran parte del norte quedó ocupada por Alemania, y el resto bajo la administración del gobierno colaboracionista de Vichy presidido por Petain.

En la zona libre, el llamado Gobierno de Vichy, reorganizó las Compañías de Trabajo con el nombre de Grupos de Trabajadores Extranjeros. En los campos de concentración en Francia quedaron los hombres mayores, los enfermos, los mutilados y aquellos considerados peligrosos por su actividad política que fueron enviados al campo de castigo de Vernet d´Ariège, al fuerte prisión de Collioure y en algunos casos, al norte de África.

Los alemanes hicieron prisioneros a unos 40.000 españoles integrados en las Compañías de Trabajo en Alemania y los incorporó forzosamente a sus batallones de trabajo. Fueron internados en Stalags como prisioneros de guerra y conducidos muchos de ellos a campos de concentración como Dachau, Buchenwald o Mauthausen. Otros fueron internados en campos de trabajo de la zona ocupada Calais, Brest, Cherburgo, Rochela o Burdeos.

El régimen de Vichy, no vaciló en ningún momento en mandar a territorio alemán a los españoles –y extranjeros en general- que solicitaban las autoridades alemanas, a pesar de ser plenamente conscientes del trágico destino que esperaría a la inmensa mayoría.

El 6 de agosto de 1940 llegó a Mauthausen el primer grupo de republicanos. Fueron enviados alrededor de 7.200 españoles. Otros 12.000 republicanos españoles fueron a parar de forma obligada a diversos campos de concentración o de exterminio.

El gobierno franquista, dejó a su suerte en una despreciable actitud digna de la más enérgica condena incluso en un Tribunal, a todos esos republicanos españoles. Así se demuestra en varios documentos, tales como una carta que la embajada alemana envió al ministerio de Asuntos Extranjeros español, de fecha 20 de agosto de 1940 en la que se pide al gobierno franquista si quiere hacerse cargo de los 2.000 rojos españoles que se encontraban en aquellos momentos internados en Angoulême. En una segunda carta del 28 de agosto, la embajada alemana, además de insistir sobre los mismos refugiados, se interesa también por los más de 100.000 rojos que se encuentran en los campos del sur de Francia y notifican que en el caso de que las autoridades españolas se negasen a acogerlos, los nazis tenían el propósito de alejarlos de Francia. Otras dos notas más, del 13 de septiembre y el 3 de octubre de 1940, redactadas en idénticos términos demuestran el abandono del gobierno franquista para los refugiados españoles.

El 20 de octubre de 1940, Himmler, jefe de la SS y Serrano Suñer, así como Heinrich Müller, jefe de la Gestapo y el General Franco tuvieron una reunión en Madrid para preparar la entrevista entre Hitler y Franco en Hendaya -23 octubre- y entre otras cosas, tratar el tema de prisioneros españoles en los campos de concentración.

Existe un documento de Himmler de orden del Fürher que dice que una parte de los exiliados republicanos en Francia sean llevados a campos de concentración y exterminio.

El entonces ministro de Asuntos Exteriores de España, Ramón Serrano Suñer, se negó a reconocer la nacionalidad española a los exiliados republicanos que fueron exterminados en gran número en los campos nazis, padeciendo todo tipo de torturas, malos tratos y vejaciones mientras duró su cautiverio. En Mauthausen se les impuso el triángulo azul de los apátridas. Ni Serrano Suñer, ni ningún otro miembro del gobierno de Franco sería condenado por estos hechos, habiendo suficiente base legal para ello, como en cambio así se hizo contra destacados miembros del régimen de Vichy como sería el caso de Pappon, condenado por la deportación de 1560 judíos franceses a campos de concentración nazis.

                Los campos de concentración nazis de Mauthausen y Gusen:

                Nuestros vecinos fueron deportados a los campos de concentración del III Reich en Austria: Mauthausen y Gusen.

El 8 de agosto de 1938, un grupo de prisioneros del campo de concentración de Dachau fue enviado a la ciudad de Mauthausen, cerca de Linz, para comenzar la construcción de un nuevo campo. El lugar había sido elegido debido a su proximidad al nudo de transportes de Linz, pero también porque la zona estaba escasamente poblada.

Aunque desde el comienzo el campo fue concebido como un centro de castigo, fue fundado como una empresa económica: la propietaria de la cantera de granito que se encontraba en la zona era la DEST (Deutsche Erd- und Steinwerke GmbH, una compañía controlada por la dirección económica de las SS, que inició la construcción del campo de Mauthausen. Un año después, también se encargó de la construcción del primer campo de Gusen.

Inicialmente, Mauthausen sirvió como un campo de prisioneros estrictamente destinado a criminales, prostitutas, y otras categorías de delincuentes habituales. En mayo de 1939 se convirtió en un campo de trabajo que fue principalmente utilizado para el encarcelamiento de prisioneros políticos.

A finales de 1939, el campo de Mauthausen estaba sobrepoblado: había pasado de 1.080 presos a finales de 1938, a más de 3.000 un año después. Entonces se inició la construcción de un nuevo campo en Gusen, a pocos kilómetros de Mauthausen. El nuevo campo, posteriormente conocido como Gusen I, junto a la cantera de Kastenhofen, fue completado en mayo de 1940. Los primeros internos fueron alojados el 17 de abril de 1940, mientras que los primeros transportes de presos, procedentes del campo de Dachau y Sachsenhausen, llegaron el 25 de mayo de ese año.

También en Gusen los presos fueron utilizados como mano de obra esclava en la cantera de granito. En octubre de 1941, algunos barracones fueron separados por una alambrada del resto del campo, y se convirtieron en un Campo de Trabajo para Prisioneros de Guerra (Kriegsgefangenenarbeitslager), donde un gran número de prisioneros de guerra (principalmente oficiales soviéticos) fueron encarcelados.

Mauthausen, conocido desde el verano de 1940 como Mauthausen-Gusen, creció hasta convertirse en el complejo de campos de concentración más grande del Tercer Reich. Además de cuatro subcampos principales, más de 50 subcampos más, localizados por toda Austria y el sur de Alemania, usaron a los presos como mano de obra forzosa. En enero de 1945, este complejo agrupaba a más de 85.000 presos, con una mortalidad estimada, durante todo el período, de entre 122.000 y 320.000 personas, según las fuentes.

Los prisioneros del campo de concentración de Mauthausen fueron utilizados por la Deutsche Erd- und Steinwerke GMBH, una de las empresas de las SS destinadas a la explotación de canteras, como mano de obra en la cantera de Gusen. Lo que comenzó siendo un “campo auxiliar”, se convirtió en un campo permanente, con su propio registro de presos, en el otoño de 1939. La construcción del campo finalizó en mayo de 1940, y los presos polacos sólo podían ser empleados en la cantera y en la planta de producción de ladrillos; los primeros 800 presos llegaron en abril de 1940, mientras que el primer transporte importante de presos, mayoritariamente procedentes de Dachau y Sachsenhausen, llegó a finales de mayo de ese año.

La Gestapo utilizó el campo de Gusen I para exterminar a un gran grupo de intelectuales polacos, mediante el trabajo en las canteras de Gusen y los centros de construcción.

En enero de 1941, el complejo Mauthausen-Gusen se convirtió en el primer campo de concentración de Categoría III (campo sin retorno) en el Tercer Reich. A finales de ese mes entraron en funcionamiento los crematorios del campo Gusen I. En marzo, comenzó la construcción de una línea de ferrocarril entre la estación de St. Georgen y el campo de concentración Gusen I.               

Los republicanos de nuestro Municipio deportados a campos de concentración:

                Rafael López Párrizas, nacido en Alomartes el 24 de octubre de 1919, procedente de la prisión de Fallingbostel (n.º prisionero 86.737), sería deportado en primer lugar al campo de concentración de Mauthausen el 27 de enero de 1941 (n.º 6013), pasando posteriormente el 30 de junio de 1941 al campo de Gusen (Austria) en donde fallecería a los pocos meses, en concreto el 12 de septiembre.

                Alfredo Martín Castelar, nacido en Alomartes el 12 de marzo de 1914, procedente de la prisión de Trier (n.º prisionero 56.276), sería deportado también en primer lugar a Mauthausen el 25 de enero de 1941 (n.º 3953), pasando igualmente al campo de Gusen en donde fallecería el 9 de noviembre de 1941.

                Juan Amigo Núñez, nacido en Íllora el 21 de diciembre de 1911, procedente de la prisión de Altengrabow (n.º prisionero 7.074), sería deportado en primer lugar al campo de concentración de Mauthausen el 26 de abril de 1941 (n.º 4185), pasando posteriormente el 30 de junio de 1941 al campo de Gusen en donde fallecería el 19 de diciembre de 1941.

                Francisco Marfil Crespo, nacido en Íllora el 25 de octubre de 1911, procedente de la prisión de Moosburg (n.º prisionero 42.726), sería deportado en primer lugar al campo de concentración de Mauthausen el 6 de agosto de 1940 (n.º 3411), pasando posteriormente el 29 de marzo de 1941 al campo de Gusen en donde fallecería el 14 de noviembre de 1941.

                Salvador Verdejo Lorca, nacido en Íllora el 25 de octubre de 1911, procedente de la prisión de Ziegenheim, sería deportado al campo de concentración de Mauthausen el 29 de abril de 1941 (n.º 5057). Por suerte, sería el único que sobrevivió, al ser liberado en dicho campo por la 11ª División Armada del Ejército americano el 5 de mayo de 1941.

 

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